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Son
múltiples y personales los posibles itinerarios que por la
provincia de Ávila pueden y deben hacerse. Itinerarios que
tendrán que ver con la vividura y las apetencias de cada cual
y que se nutrirán de todos los atractivos posibles: naturaleza,
arte, gastronomía, arquitectura, artes y festejos populares
y que contarán siempre con la amable acogida de los abulenses...
Desde Gredos a La Moraña, desde Levante a Poniente, desde
las judías de El Barco al cochinillo de Arévalo, desde las
truchas del Tormes al chuletón y la ternera, desde el avileño
a las yemas, desde el románico al barroco, de palacio en castillo,
por valles y cañadas, desde la avutarda y la liebre hasta
la capra hispánica... Las tierras abulenses ofrecen cientos
de caminos que recorrer, mesas que compartir, tesoros que
descubrir en varias visitas. Ávila, la ciudad, el Ávila la
Casa del romancero podrá ser siempre la parada y fonda de
nuestro ir y venir por las ciudades, villas y pueblos de la
provincia: Arévalo, Madrigal y Fontiveros, en La Moraña; Las
Navas del Marqués, en Tierra de Pinares; La Adrada, Mombeltrán,
Arenas de San Pedro y Candeleda, en el Tiétar; Hoyos del Espino,
El Barco de Ávila, Piedrahíta, al norte de Gredos.
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