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ESPAÑA
 
ISLAS CANARIAS

Formado por siete islas mayores y seis menores, se encuentra próximo al Trópico de Cáncer y a unos 1.200 km de la Península. Aunque está dividido en dos provincias, cada isla está administrada por un Cabildo, máxima autoridad insular, gozan de cierta autonomía administrativa, independientemente de la provincia a la que pertenezcan. Es la cuarta autonomía de menor tamaño de España.

El origen de las islas se debe a la orogenia alpina, que rasgó el fondo oceánico. A través de las fracturas formadas ascendieron grandes masas de rocas volcánicas. El archipiélago se distribuye así en torno a tres fallas que dirigen la orientación de las distintas islas : La Plama, Tenerife y Gran Canaria en dirección ONO-ESE; El Hierro, la Gomera y Tenerife en dirección OSO-ENE y Fuerteventura y Lanzarote en dirección SO-NE.

Típicos paisajes volcánicos de cráteres o calderas, así como paisajes de malpaíses, campos de escorias con coladas solificadas rápidamente. Las erupciones fueron tanto de tipo hawaiano como estromboliano y producidas a lo largo del tiempo. Una de las erupciones más recientes, en 1971, se produjo al sur de la isla de la Palma, el volcán Teneguía.

La erosión y el desmantelamiento del relieve se debe principalmente a la red fluvial y a las lluvias torrenciales.

Existen cuatro Parques Nacionales : Las Cañadas del Teide, la Caldera de Taburiente, Timanfaya y Garajonay, siendo la Comunidad Autónoma con un mayor número de Parques. Así el 35% de su territorio está protegido, lo que supone el 10% de las tierras protegidas de España, ocupando el segundo lugar después de Andalucía (58%).

Varía en función de las islas, siendo en general más accidentadas las occidentales. Las desiguales formas en modalidades diferentes de erosión, que puede ser periglaciar en las islas de Palma y Tenerife, mientras que en las orientales se produce más erosión mecánica por la acción del oleaje sobre la costa.

Predomina un clima anticiclónico templado y seco, por su latitud subtropical, aunque atenuado por la situación oceánica y la corriente fría de Canarias que suaviza las temperaturas y aumenta las precipitaciones y la humedad ambiental, así el índice de aridez es menor que el que correspondería por su situación.

Se ven afectadas por los vientos alisios del NE y SO. Aunque llegan con regularidad anual no aportan apenas lluvias porque la temperatura no permite la condensación. La disposición del relieve influye en la distribución del viento, éstos son suaves en invierno y fuertes en verano.

Las temperaturas medias son homogéneas y templadas, sus variaciones están en función de la latitud y de la altitud. Como norma general, la temperatura disminuye de este a oeste y de sur a norte. Son importantes las nieblas, que permiten la humedad edáfica, es decir, permiten que se mantenga la humedad en el suelo, dada la escasez de precipitaciones.

Se caracteriza por una flora rica en la que alternan la vegetación mediterránea llevada durante la conquista de América desde España, la macaronésica propia de la isla y muchas especies de carácter endémico de origen terciario que quedó aquí refugiada durantes las glaciaciones.De nuevo la altitud marca la sucesión de vegetación :

- Zonas bajas con vegetación xerófila (adaptada a la sequía) y leñosa condicionada por la escasez de precipitaciones con especies como el cardón, la aulaga mejorana, el nopal o tunera donde reside la cochinilla, el drago que aporta su savia a algunos fármacos, el matorral leñoso y las leguminosas.

- En un segundo piso se encuentran especies tropicales propias de la laurisilva como el pinus canariensis, el ébano canario o barbusano, la caoba canaria o viátigo, etc generalmente en la vertiente norte de las montañas, dándose el pinar en las laderas meriodionales. La acción del hombre ha convertido muchas de estas áreas en formaciones de sabinas y palmeras, estas últimas se dan con frecuencia en todo el archipiélago.

- En las zonas más altas se encuentra brezal, matorral de leguminosos y la violeta del Teide.

Prácticamente no existen ríos de corriente continua. Existen torrentes y arroyos estacionales que erosionan el suelo dando lugar a barrancos que descienden de las cumbres volcánicas. Utilizados para regadío, la escorrentía no llega casi nunca al mar. Este archipiélago es una de las zonas de España más avanzada en sistemas de desalinización de las aguas.