|
HUESCA,
donde la diversidad de formas y geometrías cambiantes, en
la que cada estación estrena colores, luces y formas, y donde
el viento, el agua y el sol son los auténticos constructores
del paisaje.
HUESCA, topografías abruptas del Pirineo frente a la placidez
de las vastas llanuras de la depresión del Ebro. Aguas bravas,
después remansadas, que dan fertilidad a las tierras llanas,
resultado de un diálogo permanente entre el hombre y su entorno.
HUESCA, paraíso natural, donde la tradicional convivencia
entre el hombre y la naturaleza ha propiciado la conservación
de una gran diversidad de paisajes naturales, hoy protegidos
y respetados para ser espacios de ocio y elementos de progreso.
|