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Autonomía
uniprovincial de 11.314 km2 y una de las áreas más áridas
de la Península, con un número reducido de municipios, en
su mayoría de gran extensión.
Colonia
romana de Cartago Nova, fundada por Asdrúbal en el último
tercio del S.III a.C, posteriormente fue capital de la provincia
romana de Carthaginensis. Los siglos XVIII y XIX fueron de
regresión económica con migraciones que se repiten en el siglo
XX. Las dificultades de la huerta en especial en épocas de
sequía son las causas de estas migraciones. En la actualidad
las actividades turísticas han impulsado la región.
Grandes
contrastes entre las áreas montañosas y las llanas, el litoral
con el interior, el secano con el regadío, lo urbano con sus
dos grandes ciudades (Murcia y Cartagena) con lo rural.
Destacan
entre sus paisajes :
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La sierra de Fuensanta y la Estación Nacional de Sericultura
en La Alberca
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El Mar Menor, entre el cabo de Palos y la barra de San Pedro
del Pinatar, es una laguna salada comunicada con el Mar Mediterráneo
que apenas recibe aguas continentales. En la lengua que las
separa se han construido gran complejos turísticos.
Se
distinguen de Norte a Sur :
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Llanuras y montañas costeras, que son el final del arco penibético
que llega al mar terminando en el cabo de Palos, entre ellas
las sierras de Almenara, Algarrobo y Cartagena. La costa presenta
algunas zonas de altos acantilados con pequeñas calas y playas.
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Sierras interiores, continuación de la subbética con las sierras
de Espuña, Pila, de los Gavilanes, Buey y la del Carche.
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Cuencas interiores intercaladas entre las béticas y las subbéticas,
que incluye el campo de Murcia y el de Lorca, que ocupan la
depresión prelitoral paralela a la costa. El río Segura riega
el campo de Murcia y el Sangonera o Guadalentín el campo de
Lorca. Las cuencas de los ríos Mula, Cieza, Jumilla y Yecla
aumentan su altitud hacia la montaña.
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En el sector septentrional de la provincia se encuentran los
últimos restos de la meseta, en la zona de Caravaca y Calasparra.
Zona de pendientes suaves con las sierras de Zacatín, Muela,
Puerta Puerto, Picarcho y Molar.
Mediterráneo
con tendencia a la aridez y variaciones en función de la cercanía
a la costa, la existencia de montañas o la latitud. En general
veranos secos y cálidos e inviernos suaves, pudiendo alcanzar
máximas superiores a los 40ºC.
Las
precipitaciones son irregulares y escasas, produciéndose en
otoño y primavera. En la mayor parte de la región no se alcanzan
los 300 mm anuales.
Los vientos del SE traen tormentas esporádicas. Los del SO
son secos, al corresponder al descenso por la ladera de sotavento.
Los de levante, húmedos y cálidos, con frecuencia traen el
fenómeno de la gota fría.
Está
muy afectada por las talas y la repoblación con pino piñonero.
La encina forma parte del bosque climax que está muy degradado.
En el litoral se encuentra el matorral xerófilo y las termofitas,
como las espinosas, el palmito y el espárrago silvestre. Se
han plantado coníferas para fijar las dunas. En el interior
se encuentran matorrales formados por lentisco, coscoja y
el chaparro o encina pequeña.
A
más de 600 m aparece el pino carrasco, piñonero y albar. En
zonas umbrías el quejigo, en las húmedas los chopos y álamos.
En las zonas más áridas, que enlazan con las subdesérticas
de Almería, se encuentra palmito, espino, cambrones, espárrago
silvestre y esparto.
El
principal es el Segura, que riega la huerta de Murcia. Al
entrar en la provincia recibe las aguas del Mundo, aumentando
su caudal. También recibe las aguas de los ríos Moralla, Argos,
Quípar y Mula, y cerca de la desembocadura del Sangonera.
Su régimen es pluvial con frecuentes desbordamientos. El trasvase
Tajo-Segura, iniciado en 1967, ha sido decisivo para la extensión
del regadío.
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