Plan
de viaje
Aprovechando
la Semana Santa nos propusimos recorrer una zona de Marruecos,
combinando visitas a las ciudades más interesantes
con sus medinas y kasbah, junto con una escapada al desierto
y más concretamente a un área de dunas que
presentara el paisaje marroquí en todo se esplendor.
Para
este viaje contamos con un pick up 4x4 y un módulo
vivienda que presentaba la versatilidad de separar el coche
del módulo cuando lo necesitábamos. Esto nos
dio la oportunidad de contar con todas las comodidades de
una autocaravana y además desplazarnos a zonas a
los que solo podían acceder vehículos todoterreno
por caminos y pistas imposibles de utilizar para el resto
de vehículos.
Igualmente
contamos con un GPS con mapas en Oziexplorer que nos ayudó
muchísimo en la orientación, sobre todo en
zona de dunas donde solo había caminos por los que
transitar.
El
recorrido realizado comenzaba en el ferry de Algeciras-Ceuta,
cogimos dirección a Tetuan y bordeando una zona del
Rif nos dirigimos hacia Fez. Desde esta ciudad nos orientamos
hacia Erfoud donde contactamos con el desierto visitando
las dunas de Erg Chebbi y Merzouga. Retornamos a Er-Rachidia
y tomamos dirección a Ouarzazate, parando previamente
para visitar la Garganta del Todra cerca de Tinerhir. Seguimos
la ruta hacia Marrakech y tras la parada obligatoria en
esta curiosa ciudad, continuamos viaje hacia El-Jadida y
por la costa subimos por Casablanca y Rabat hasta el precioso
pueblo de Asilah. La última etapa fue Tanger para
retornar a Ceuta y volver a coger el Ferry.
Como
complemento al mapa de Marruecos llevamos un recepctor GPS
- con dicho mapa escaneado y calibrado para OziExplorer
que corría en una PDA.
Aunque las carreteras en Marruecos están bien señalizadas,
la zona del desierto requiere de un sistema que te dé
la posición permanentemente para situarte en las
inumerables pistas de huellas que atraviesan las zonas abiertas.
También para encontrar los campings requerimos usar
el GPS porque normalmente su ubicación no está
muy bien señalizada.
Comidas
- copiosos desayunos realizados en nuestro módulo
vivienda. Los almuerzos y cenas las realizábamos
fuera en muchos de los restaurantes, albergues y casas de
comidas que existen en Marruecos, a base de comida autóctona:
pinchos morunos, tajine, couscous, tortillas, cordero, ensaladas
marroquíes sin lechuga, etc. Un buen precio y una
calidad suficiente.