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JAPÓN 2008

Selección por días:

   
       
 

06/09/2008

  Beijing ( China) / Tokio (Japón)

 

Cambio de país. Hemos salido todos de China. Los chavales a casa porque se les acaban las vacaciones y yo a Japón. He viajado sin novedad y en 3 horas estaba en otra cultura y civilización y aunque a nosotros nos parece muchas veces similares, te das cuenta que no se parecen en nada. Supongo que Japón mira un poco por encima del hombro a su pariente pobre.

Cuando venía en el avión he visto una sorprendente panorámica del monte Fuji y rápidamente he cogido la cámara para fotografiarlo.

En el aeropuerto de Tokio no he tenido ningún problema para entrar en el país y todo ha ido como la seda. Consciente de lo caro que es Japón he cogido un tren que me ha llevado del aeropuerto a las estaciones de Metro en 70 minutos, porque estaba a más de 65 Km por lo que no quiero ni pensar lo que me hubiese costado un taxi. Tenía ya referenciada la estación de Metro más cercana al hotel y lo he encontrado muy fácilmente. Un hotel de inferior categoría a los utilizados en China y es que ahora que estoy solo me toca mirar mucho la economía. En cualquier caso, aunque la habitación es muy pequeña, el baño es toda una obra de tecnología y es bastante complicado llegar a saber todas las funciones que tiene, porque hace de todo y mete ruido de robot en cuanto abres la puerta.

Me ha sorprendido lo pronto que anochece aquí porque a pesar de atrasar 1 hora el reloj, a las 6 de la tarde ya es prácticamente noche cerrada.

He salido a cenar a un local justo al lado del hotel y he visto que te puedes arreglar comiendo algunos tipos de comida que no son caros aunque las raciones son pequeñas.

Mañana visitaré Tokio para ver si me entero cómo funcionan las cosas, porque para coger el tren y el Metro adecuado he tenido que preguntar varias veces. Parece que no está todo intercomunicado y debes conocer previamente el tipo de línea a coger.

 

 
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07/09/2008

  Tokio (Japón)

 

He salido por la mañana con destino a la zona de Shinjuku, que Lonely Planet recomienda para hacer un recorrido a pie. Me ha costado muchísimo tiempo llegar porque el Metro es complicadísimo si no estás familiarizado con él. Muchas estaciones no están conectadas y hay multitud de centros comerciales subterráneos, aprovechando que debes cambiar de línea y atravesarlos.

No me ha gustado nada el sistema de comunicaciones en ningún sentido. He podido comprobar que desde que he llegado a Japón no tengo comunicación telefónica, porque no consigo conectarme a ninguna red. Me he armado de paciencia y he empezado a recorrer tiendas de móviles hasta dar con alguien que me pudiese explicar cual es el problema. Y ya me he enterado, a pesar de que hay acuerdos de algunas operadoras con Movistar, el sistema de radiofrecuencias es diferente en Japón y debes alquilar un teléfono físico diferente, al cual, parece que puedes incorporar tu tarjeta sim y funcionar bien. El problema es que el alquiler cuesta 500 yens diarios.

Vamos, que cuando contraté con Telefónica una cobertura "My world" que se suponía podría funcionar en todo el mundo, me podrían haber explicado este problema y no tener que andar por las tiendas rompiéndome la cabeza para descifrar el tema. El caso es que no sé como solucionarlo por ahora a un coste razonable.

Habitualmente utilizo el Skype en los hoteles en los que dispongo de Internet, de forma que nos sale gratis y además hacemos videoconferencia viéndonos, pero utilizaba llamadas perdidas para avisar a mi familia de arrancar el sistema cuando quería hablar.

Bueno, que la primera experiencia no ha sido nada gratificante en Tokio. Lo que he visto no me ha gustado, me parece una gran ciudad atosigante, donde multitudes de japoneses como es domingo, se dedican a ocupar terrazas y restaurantes. Eso sí, especial mención la amabilidad que tienen porque a todos los que me he dirigido a preguntar, y desde luego han sido muchos, tanto viandantes como personal empleado, se han desvivido por ayudarme, lo cual es de agradecer.

Mañana me moveré por otra zona en la que está el Palacio Imperial y algunos parques que espero mejoren esta primera opinión de Tokio.

 

 
   
 
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Huangshan -La Montaña Amarilla
La Gran Muralla en Badaling
 

 

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08/09/2008

  Tokio (Japón)

 

Me han confirmado que debo disponer de un teléfono móvil con tecnología 3G para poder llamar desde aquí, por lo que voy a enterarme de si puedo comprar uno liberado para ponerle mi tarjeta, cosa que ayer ya lo intenté en alguna tienda y me pareció entender que todos estaban asociados a una operadora.

También tengo problemas para sacar dinero de los cajeros con mis tarjetas, tanto Visa como Mastercard. Estuve en diferentes entidades y ninguna las admitía, hasta que encontré una oficina de correos postal y pude sacar 10.000 yens (65 €) que es el límite diario autorizado, por lo que no es solución ya que encontrar este tipo de oficinas me va a costar mucho. Otro problema más a resolver y es que parece que en nuestro planeta existe Japón y después el resto del mundo. Un país muy desarrollado y especial que parece mirarse su ombligo, sin preocuparse de facilitar las cosas al resto de los mortales. Salvo la maravillosa amabilidad de su gente, que he podido volver a comprobar que es exquisita.

He estado visitando Tokio y por la mañana he ido a un famoso templo llamado Senso-Ji, donde he tenido una curiosa experiencia. Se me ha acercado un joven turista para pedirme que le sacara una foto y después me la ha sacado él a mí. De pronto, me ha empezado a hablar en español porque me ha dicho que se ha fijado en mi camiseta y como ha leído la marca Quechua, ha pensado que venía de España porque las vendían en Decathlon. Hemos estado hablando un buen rato y resulta que conocía Donosti y le gustaba muchísimo, porque su novia había hecho un master en la ESTE y había venido a visitarla, viviendo con una familia en Bidebieta 2. Tenía acento chileno porque había estado trabajando 2 años allí y ahora estaba haciendo lo mismo que yo, dar la vuelta al mundo pero en el otro sentido, de oeste a este, con billete aéreo de Star Alliance, el otro grupo que también vende este tipo de billetes. Curiosa coincidencia que te hace pensar lo pequeño que es el mundo y que viajando te puedes encontrar y conocer gente que de alguna forma está próxima a ti.

He continuado mi recorrido hasta llegar a la bahía de Tokio, donde he cogido una motora para atravesar la ciudad por el río Sumida de vuelta a la zona del hotel. Ni la bahía ni el río son nada especiales, están imbuidos en un enjambre de rascacielos y su entorno pasa bastante desapercibido.

Mañana cogeré el coche que he alquilado y me marcharé hacia el norte para visitar algunos puntos marcados como interesantes. Para no variar en su carácter especial, en Japón se conduce por la izquierda y con el volante a la derecha como en Tailandia, así que tendré que recordar mi experiencia allí.

 

 
   
 
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09/09/2008

  Tokio / Mito - Jardines de Kairaku-en (Japón)

 

Hoy he cogido el coche que tenía reservado para desplazarme unos días por la zona norte y oeste de Japón. Dicho así parece sencillo, pero nada más lejos de la realidad. Me ha atendido una señorita que prácticamente no hablaba nada de inglés, por lo que no me ha podido explicar nada del funcionamiento del coche. Es un Mazda automático con volante a la derecha y un sistema de navegación GPS, "y ahí ha estado el problema". He intentado que alguien me explicara cómo funciona el GPS porque me han dado una dirección de devolución del coche en un plano, con un lugar diferente al de recogida y yo no sabía cómo dirigirme en su momento donde ella me decía. Le he pedido las coordenadas para poder introducirlas en mi equipo y le ha sonado "no a chino, sino a inglés...", que seguro que para ella era peor de entender.

El sistema de navegación como es muy natural aquí, estaba sólo en japonés y no podía descubrir la forma de cómo funcionaba. Hemos buscado alguien que me pudiera aclarar el tema de coordenadas que no aparecían por ninguna parte, hasta que me han explicado que en Japón estos sistemas funcionan con el número de teléfono del destino al que quieres ir y ellos ya me daban el de la entrega del coche. Seguro que además funcionan con otras formas de búsqueda, porque si no ya me contarán como van a un parque, una playa o cualquier otro sitio que no tenga teléfono.

El caso es que me han metido el teléfono de dicha entrega "¡¡¡ no sé si para ayudarme o para joderme... !!!! que lógicamente estará cerca del aeropuerto donde lo he cogido, de forma que me ha tenido todo el viaje diciéndome en japonés, ¡¡¡¡ que me diese la vuelta.....!!! o eso supongo, porque yo cada vez me alejaba más y no he sido capaz de desconectarlo.

Yo que pensaba que estaba familiarizado con las últimas tecnologías y desde luego he debido de perder el tren, hasta el punto de que he entrado en el baño del hotel y he tenido que pedir ayuda para echar la bomba del agua, porque no encontraba ningún dispositivo cercano. Eso sí, había en la pared de enfrente un panel con pantallas y botones de todo tipo, que no me he atrevido a pulsar porque las indicaciones estaban en japonés y no me he arriesgado a meter la pata. Es muy complicado moverte solo, porque casi no puedes deducir cómo funcionan las cosas. Los sistemas son totalmente diferentes a los nuestros y con otras pautas de comportamiento.

He conseguido llegar a Mito. Aquí está uno de los 3 jardines más bonitos de todo Japón y era uno de los destinos que quería visitar. He pasado la tarde paseando con un espléndido sol y disfrutando de un entorno único, que ha conseguido que me olvidara de todos los problemas surgidos. Un enorme parque con lago incluido, situado en una ciudad pequeña como es Mito, es un auténtico lujo que hay que aprovechar.

Mañana veré que me depara el día. Tengo intención de desplazarme a Nikko, otro de los destinos que según dicen, uno no debe perderse de Japón.

 

 
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10/09/2008

  Mito / Nikko (Japón)

 

Parece que voy recuperando mi capacidad autodidáctica, porque he conseguido hacer funcionar el GPS del coche, deduciendo la secuencia de pulsaciones. Esto ha supuesto 2 grandes ventajas: ahora me desplazo con mayor seguridad de llegar al destino exacto, para lo cual, me dedico a buscar los números de teléfono de los hoteles a los que voy a ir, y 2, el navegador ya no me da la constante turrada en japonés, de que dé la vuelta.

De cualquier forma, hoy he comprobado del porqué se usa el tren. He tardado casi 3 horas en hacer 100 Km, porque los límites de velocidad están casi siempre a 50 Km hora y todo el mundo los respeta. Casi no se circula en carretera abierta, las poblaciones están tan juntas entre ellas que siempre estás atravesando semáforos. Es el país de los semáforos, lo que te eterniza los desplazamientos en coche. Hay autopistas pero son troncales a lo largo del país y en cuanto las dejas para acercarte a una ciudad, si no es muy grande, te metes en el tráfico saturado de carreteras de un solo carril.

Alrededor de las 12 del mediodía he llegado a Nikko, y directamente he ido a visitar los numerosos templos que hay. El sitio es muy bonito, todo el conjunto de santuarios se concentran en un bosque de enormes árboles sobre la ladera de un monte. He pasado varias horas recorriéndolo y me ha gustado mucho, porque combinan un exterior muy ornamentado con un interior de líneas rectas y simples, dando una sensación de gran espacio.

Al atardecer me he acercado al ryokan (hotel de estilo japonés) que tenía previsto. Pensaba que tendría que dormir sobre un tatami, pero éste tiene camas. Otras cosas sí son de puro estilo japonés. La habitación tiene WC y lavabo, pero el tema del baño es común para cada uno de los sexos y muy curioso. Es una piscina de agua muy caliente como si fuera un spa pero en grande, aparte tiene unas zonas con pequeñitas banquetas cada una con su ducha de mano y jabones. Yo había echado un vistazo para ver de qué iba el tema, pero no había nadie y no he podido espiar la costumbre. Al cabo del rato he bajado en traje de baño y camiseta por si acaso, pero seguía sin haber nadie, así que me he metido en la piscina, después me he sentado en la banqueta desnudo y me he duchado con jabón, pero mi sorpresa ha sido que no he encontrado toallas ni tampoco las había en la habitación, por lo que he estado un rato esperando a secarme un poco y no ha aparecido nadie. Así que todavía desconozco lo que hay que hacer, si es necesario el bañador en la piscina o no. Volveré a probar en otro ryokan, a poder ser sobre tatami para tener una experiencia más real aunque pienso que me costará dormir con un ladrillo por almohada.

 

 
   
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11/09/2008

  Nikko / Matsushima (Japón)

 

Hoy he pasado un día precioso. Por la mañana he cogido el coche y me he trasladado a unos 300 Km al norte, a la bahía de Matsushima. El viaje ha sido comodísimo, todo por autopista, comodidad que he pagado un poco cara (38 €), pero en 2 horas y media estaba en mi destino, por lo que he podido aprovechar todo el día, yendo de un lado para otro en un maravilloso lugar de la naturaleza. Parece increíble que el hotel en el que he estado que es de ejecutivos con desayuno incluido, me haya resultado más barato que la autopista.

Y es que Japón a pesar de que algunos servicios nos puedan parecer bastante caros, tiene otros muchos aspectos de hospedaje, comidas y transporte más baratos que en nuestro país, sobre todo si como yo viajas solo. Los hoteles tienen habitaciones individuales, eso sí muy pequeñas, pero con todos los adelantos tecnológicos. He encontrado una cadena de hoteles que tienen establecimientos por todo Japón, los precios son muy buenos y ya he empezado a utilizarlos. No tengo más que meter el número de teléfono en el navegador del coche y me lleva hasta él, sin tener que preocuparme de dónde está. En su web www.toyoko-inn.com se puede ver el listado por poblaciones y realizar reservas sin pagar nada. Para mí ha sido todo un hallazgo, además están bastante bien situados respecto a las estaciones de tren. Todo un complemento a los hoteles que traía desde casa.

Matsushima está considerada una de las principales maravillas naturales de Japón y aunque este tipo de paisaje de piedra kárstica ya lo había visto en Vietnam y Tailandia, me ha resultado muy agradable pasear y cruzar los puentes japoneses que te llevan a los islotes, los cuales a su vez, tienen pequeños templos muy cuidados.

Ha cambiado la sensación de estar descentrado en este país y estoy empezando a amoldarme y a disfrutar de todo lo que me puede ofrecer, que es mucho.

Mañana me dirigiré hacia Niigata en el Oeste, para conocer la otra costa de Japón.

 

 
   
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12/09/2008

  Matsushima / Haguro-san / Niigata (Japón)

 

Siguiendo el plan de desplazarme hacia la costa oeste del Mar de Japón, me he desviado para visitar Dewa Sanzan, un trío de montañas sagradas a las que van muchos peregrinos yamabushi, que practican ejercicios de ascetismo con el fin de entrenar el cuerpo y la mente. Parece ser que se suelen concentrar en días concretos, porque hoy no había más que turistas visitando los templos de Hagura-san, que de las 3 montañas es la más cómoda de subir.

La zona era bonita pero realmente no compensaba los kilómetros que he hecho por carreteras secundarias, al insufrible ritmo de 30 Km de media por hora.

La montaña de Hagura-san si se sube de la manera ortodoxa, debes cubrir casi cerca de 2.500 peldaños que comparados con los que subí y bajé en la Montaña Amarilla de Huangshan (China), ha sido un simple aperitivo.

Después me he acercado a la costa y he ido bajando hacia el sur por una carretera que transcurría pegada al agua y casi al mismo nivel, por lo que este mar de Japón, debe ser muy tranquilo, porque de otra forma no se podría circular con una simple marejadilla. El viaje ha sido agradable aunque muy lento, he necesitado más de 4 horas para hacer los 160 Km que había a Niigata.

La costa tampoco dice gran cosa. Hay algunas pequeñitas playas que no parecen utilizarse para el baño, porque no están muy limpias y el mar grisáceo tampoco invita a meterse en él. Conforme iba hacia el sur, el tiempo ha mejorado y también el paisaje, pero desde luego el mar y las playas en esta zona no son el punto fuerte de Japón.

Además, por toda la línea de la costa hay malecones de protección hechos en base a conos de cemento, que dan una imagen artificial y le resta la poca belleza que de por sí tiene. Nada que ver con los paisajes tan hermosos y naturales a los que estamos acostumbrados en nuestra tierra.

Al atardecer he llegado a Niigata y me ha costado encontrar el hotel, porque el navegador por muy japonés que es, también parece tener errores. Menos mal que me ha llevado a no más de 3 Km de donde en realidad estaba y preguntando a estas amabilísimas personas, me han indicado entre sonrisas, el camino correcto.

 

 
   
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13/09/2008

  Niigata / Los Alpes Japoneses / Matsumoto (Japón)

 

A pesar de que hoy es sábado y los japoneses salen a disfrutar de los fines de semana a las zonas de ocio, me he dirigido hacia la montaña cerca de Nagano, donde se celebraron las Olimpiadas de Invierno de 1998. Mi destino ha sido Kamikochi que es el lugar más visitado y desde donde parten muchos recorridos a pie.

Kamikochi está situado en el llamado Parque Nacional de los Alpes Japoneses, aunque por lo que he visto se parece más a los Pirineos de la parte francesa. He tenido que coger un autobús para hacer el tramo final, porque no dejan entrar en coche y entre una cosa y otra era la 1 de la tarde cuando he llegado. El tiempo ha estado nublado, aunque a veces salían unos rayos de sol. Con las prisas, no he pensado en cambiarme de ropa, así que allí estaba yo con sandalias y camiseta cuando la mayoría iban pertrechados con anoraks y botas de monte. Después de dar una vuelta y ver las miles de personas que había allí, he decidido volver al coche y dirigirme a ver el castillo de Matsumoto. Después de tanto ir a los Alpes y Pirineos, este paisaje aunque bonito, no me ha parecido nada especial, sobre todo, por la "marea humana" que había.

Otra cosa ha sido el castillo de Matsumoto, que declarado Patrimonio de la Humanidad, es una auténtica preciosidad, hasta el punto que he vuelto al anochecer para ver si estaba iluminado, como así ha sido y he disfrutado un montón sacando fotos.

He entrado en el castillo y había tanta gente que me he tenido que poner en una fila y hacer así todo el recorrido, que consistía en ir subiendo hasta el tercer piso por intricadas y estrechas escaleras que también se utilizaban para bajar. El respeto que se tiene aquí por el prójimo es impresionante, porque a pesar de ir tan despacio y ser un recorrido monótono, a nadie se le ha ocurrido colarse. No me extraña que sientan cierto desprecio por los chinos, porque allí el "colarse es el deporte nacional", y supongo que ello va en contra de sus más mínimas reglas de educación.

Mañana pensaba ¡¡¡¡ atacar el monte Fuji !!! pero he visto las previsiones de lluvia y lo dejaré para cuando vuelva de Corea. No obstante, me acercaré para saber cómo funciona el tema de la ascensión y cómo moverme en tren porque entonces ya no tendré el coche.

El Fuji es para mí uno de los mayores atractivos de Japón y quiero disfrutar al máximo del buen tiempo, aunque tenga que esperar y estar pendiente de las previsiones meteorológicas.

 

 
   
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14/09/2008

  Matsumoto / Hakonen / Numazu (Japón)

 

Hoy lo he dedicado a recorrer los alrededores de Fuji, intentando enterarme de cómo podré realizar la subida al monte que tengo prevista para más adelante. El tiempo estaba muy nublado y como se puede apreciar en la foto el volcán no se ve por ninguna parte, pero conforme me han dicho un grupo de japoneses que estaban en este mirador, el ¡¡¡Fuji está ahí!!! De hecho, según me han confesado pocas veces se puede ver, por lo que tendré fe y esperanza para la próxima vez. Después de la impresionante vista que tuve del volcán desde el avión cuando llegaba a Japón, dudo que la perspectiva desde aquí la iguale.

Hoy es domingo y la carretera ha sido un auténtico caos de circulación. Ésta es la zona más turística de Japón y su cercanía a Tokio, hace que muchos vengan a Hakonen a pasar el fin de semana. El caso es que no se podía circular. Además me han dicho que la información que yo pido me la darán en otra ciudad llamada Fujiyoshida, por lo que mañana espero que con menos coches en la carretera, intentaré volver a moverme por la zona y recabar todos los datos que necesito.

He salido como he podido de Hakonen y me he dirigido a la costa a una ciudad llamada Numazu, buscando menos aglomeración sin apartarme demasiado de la zona del volcán. Un puerto pesquero con muchos restaurantes donde he comido un cuenco de krill crudo y una tempura también de krill, todo por 4 €.

Por lo demás, ha sido un día tranquilo y sin nada especial que contar, salvo la curiosidad de cómo aparco el coche en la cadena de hoteles toyoko-inn.com que tanto me gusta, por el precio, situación, comodidad y servicios que tiene.

 

 
   

¡¡Curiosidad!!
Un aparcamiento muy aprovechado

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15/09/2008

  Fujiyoshida / Fujiyomina / Kawaguchi (Japón)

 

A pesar de que el volcán Fuji no quiere dar la cara y no hay forma de verlo por el mar de nubes que lo tapa, hoy he pasado un bonito día por los alrededores del monte, que son verdaderamente preciosos.

Lagos, cuevas, cascadas y un ryokan (hotel japonés), han ocupado todo un día de visitas que gracias al coche he podido realizar, ya que de ser en tren hubiera sido imposible.

He comenzado con las cascadas de Shiraito, que son de las más bonitas que he visto. Es una auténtica cortina de agua que cae a lo ancho de unos 300 metros de pared. Todo un espectáculo que he disfrutado acompañado de bastante gente.

Después me he acercado al lago Tanuki, que todo el mundo lo ha visto sin saberlo, porque es la clásica imagen del monte Fuji, desdoblado y reflejado en el agua. Hoy no había gran cosa que reflejar, salvo las nubes. Precioso entorno muy concurrido por campistas que paseaban en bicicleta por la orilla dando una imagen de paz y tranquilidad.

Me he dirigido a la Oficina de Turismo de Fujiyoshida, para planear la subida al monte para dentro de un par de semanas y cuando haga buen tiempo. La cosa se complica porque es fuera de temporada y cierran muchos refugios, pero ya lo planearé de alguna forma. También les he pedido que me informaran de algún ryokan en la zona y me han hecho la reserva, portándose muy amablemente.

A la tarde he visitado la cueva de hielo de Narusawa, pasando de 25 º a 0º, en unos segundos. Gracias a que era pequeña y casi no daba tiempo a enfriarte.

A última hora me he acercado al lago Kawaguchi, que tiene que ser muy bonito pero estaba ya anocheciendo y comenzando a lloviznar. Mañana volveré por la mañana para recorrerlo mejor.

Finalmente he ido al ryokan y éste sí que es auténtico. He pedido una habitación japonesa y aquí estoy, hecho un ovillo sentado a ras de suelo, escribiendo el diario y con las piernas entumecidas. Hay que ser muy joven o japonés para descansar sentado de esta forma. Hace un rato he vuelto de los baños, que ahora sí me he enterado como funcionan, porque había mucha gente y he estado observando. Se entra desnudo en las piscinas de agua caliente y después te sientas en una banqueta y empieza la sesión de ducha a mano. Realmente es un rito la forma de hacerlo y sobre todo, el tiempo que lleva. Se han tirado más de media hora restregándose como si no se hubiesen lavado en 6 meses. Hay un gasto tremendo de agua, por lo que creo que no se han enterado de que éste es el año del ahorro de agua, o no les importa. El caso es que ya me había dado cuenta del enorme gasto de agua que tienen, porque en cuanto entras en el baño, ya empieza el water a echar agua y cuando tiras de la bomba está descargando 3 veces más que las nuestras.

Después viene la segunda parte, la de dormir sobre un fino colchón y el tatami, así que mañana podré contar si he descansado y puedo repetir la experiencia o mejor me vuelvo a los hoteles clásicos que allí duermo muy bien. Me gusta tener nuevas experiencias aunque a veces toque sufrir un poco. La verdad es que todos los días experimento algo nuevo, bien con las comidas, la forma de comportarse, etc. Es constante el estar observando para no meter la pata. Tienen unas costumbres muy diferentes a las nuestras.

 

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16/09/2008

  Fujiyoshida / Kamakura / Narita (Japón)

 

He dormido muy bien esta noche en el ryokan. Pensaba que iba a extrañar la cama pero debía estar muy cansado y no me he despertado en toda la noche. Volveré a reservar habitación en este tipo de hoteles porque tienen un encanto especial por lo extraños que son, al menos para mí.

Hoy ha salido el día lloviendo, por lo que he tenido que cambiar de plan y salir de la zona del volcán e ir a visitar templos, que es lo más socorrido cuando hace mal tiempo.

Como mañana me voy a Corea del Sur, esta noche dormiré cerca del aeropuerto de Narita, así que he decidido ir a Kamakura al sur de Tokio, para realizar una gira por algunos templos. Como no disponía de mucho tiempo, sobre todo, pensando en que primero tenía que hacer unos 120 Km a Kamakura y después otros 115 Km hasta Narita, debiendo cruzar la capital, me he limitado a ver un par de ellos.

Kamakura es una excursión en el día para quienes están en Tokio, y de hecho hacía tiempo que no veía personas occidentales y hoy me he hartado. Está claro que todo el turismo va a los mismos lugares, supongo que son parte del paquete contratado y normalmente incluyen este tipo de atracciones culturales.

Después de comer he partido hacia Narita y ha sido tremendo llegar al hotel. He tardado más de 3 horas y media en cruzar la capital, con un tráfico impresionante y pagando constantemente peajes. Pensaba que ya había conducido por las ciudades más complicadas del mundo, pero Tokio es otra cosa. Hay tal concentración de carreteras, ramales, autopistas y demás, que gracias a que me enteré cómo funcionaba el GPS del coche, porque con el mío me hubiese costado el doble de tiempo.

He llegado a la conclusión de que todo el país es como una gran ciudad, siempre parece que estás entre calles y no tienes referencias. Si coges un carril equivocado, "la armas", porque tienes varios kilómetros para dar la vuelta y aunque está muy bien indicado los carteles anuncian pueblos que no vienen en el mapa que yo tengo, así que con los 2 GPS en marcha, iba comprobando como me acercaba a mi destino.

Después de este viaje, creo que me merezco el "master de conductor turista", porque difícilmente me voy a encontrar en situaciones peores a las que ya he pasado. Hasta funciono con el GPS en japonés.

En mi próximo viaje a Corea del Sur, también tengo pensado alquilar un coche y espero que la experiencia aquí adquirida me sirva de algo.

 

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25/09/2008

  Seúl (Corea del Sur) / Tokio (Japón)

 

Hoy he vuelto a Japón. Un avión, 2 trenes y un Metro me han llevado hasta un hotel de la cadena Toyoko-inn en la zona de Asakusa de Tokio. También he comenzado a usar un pase de tren con uso ilimitado por todo el país y la primera utilidad ha sido para venir del aeropuerto.

Al final he estado varias horas viajando de una forma u otra, por lo que me tendré que acostumbrar a ceñirme más a los horarios de los trenes, a lo cual, no estoy acostumbrado porque siempre he preferido el coche, hasta llegar a Japón en donde es imposible su utilización. He estado acarreando el equipaje que pesa más de 30 Kg por los andenes y he sudado un montón subiendo y bajando escaleras. En estos momentos te das cuenta que no hay tantas escaleras mecánicas como parece ni en ciudades como ésta tan desarrollada.

Como el tiempo previsto para los próximos días en el monte Fuji, no es todo lo bueno que quiero, he ido a coger un billete de tren para mañana ir a Nagoya, una etapa en el camino hacia la costa oeste y teniendo la posibilidad de volver en pocas horas si el tiempo cambia. Para mí uno de los objetivos que me he propuesto es subir al Fuji y quiero disfrutarlo porque probablemente no vuelva a hacerlo nunca más.

Después he ido a conocer la zona comercial de Ginza, que es como la 5ª avenida de Nueva York transportada a Tokio. Están las mismas casas comerciales incluido Tíffany's, más otras muchas autóctonas, todo un espectáculo al atardecer cuando iluminan las fachadas. Pero eso sí, a las 6 y media que ya ha anochecido ya no queda nadie en la calle. También he visto que Tokio ha comenzado a hacer campaña para las Olimpiadas del 2016, un contrincante muy duro para Madrid.

 

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26/09/2008

  Tokio / Nagoya (Japón)

 

Hoy he viajado en un shinkansen (tren bala) y he tardado menos de 2 horas en hacer los casi 400 Km que hay entre Tokio y Nagoya. La verdad es que la experiencia ha sido estupenda porque a media mañana ya estaba dispuesto a recorrer la ciudad. Aunque el check-ing en los hoteles de Japón normalmente se hace a partir de las 4 de a tarde, permiten dejar el equipaje y marcharte a hacer tus cosas.

Nagoya no tiene grandes cosas turísticas que ver, aunque sí es una ciudad con bonitos rascacielos en su parte moderna y que se pueden considerar hasta "atrevidos", por algunos diseños de arquitectura que he visto.

He ido a ver el castillo, que es una reproducción porque el original se destruyó en la Segunda Guerra Mundial y he paseado por unos preciosos jardines que tiene anexos con una casa de té incluida. Después me he acercado a un templo sagrado del sintoísmo en el que había bastante gente orando. Me ha extrañado su poca suntuosidad, ya que se componía de pequeñas edificaciones de madera, con muy pocos adornos y casi sin figuras, pero el lugar sí invitaba al recogimiento por el comportamiento de las personas que allí había.

Cuando he cogido el Metro he visto en un panel/mapa algunas frases en español, que no sé a qué venían a cuento, porque sólo eran 3 ó 4 y el resto en japonés. Además algunas mal escritas como por ejemplo "refúgio". Nunca se sabe lo que te puedes encontrar y a quien se le habrá ocurrido traducir de un montón de información, sólo un par de frases. El caso es que era un panel oficial de la compañía.

Mañana por la mañana seguiré viaje hacia Takayama, que tiene fama de ser una bonita ciudad y en la que estaré un par de días, para tomarme las visitas con tranquilidad. Creo que desplazarme y ver los sitios en el mismo día es muy cansado para repetirlo continuamente, ya que voy acarreando el equipaje que pesa como un demonio.

 

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27/09/2008

  Nagoya / Takayama (Japón)

 

En un tren normal pero comodísimo he hecho el trayecto esta mañana de Nagoya a Takayama. Iba leyendo la novela "Shogun", cuando he llegado a que el protagonista inglés se comentaba lo diferentes que eran los japoneses de los europeos, siempre haciendo reverencias, sonriendo y sin mostrar nunca irritación. Y es que hacía un minuto que yo me había hecho el mismo comentario, porque tanto la chica que iba con el carro vendiendo bebidas como el interventor que ¡¡¡ solicitaba amablemente !!! los billetes, cuando han abandonado el vagón, se han vuelto a mirar a los pasajeros y se han inclinado profundamente haciendo una reverencia.

Me he estado fijando y todos los que iban conmigo se les veía felices y contentos hablando animadamente y pienso que en algún momento tendrán que dejar salir el "instinto animal y salvaje" que todos llevamos dentro y se cabrearán, porque se necesita una válvula de escape para tanta cortesía y educación. ¡¡¡ Creo que es en el parlamento donde se zurran de lo lindo, que algo ya he visto yo !!!

Y de hecho, las películas que echan en la televisión son casi todas melodramas donde no hacen más que gritar y llorar. Incluso los políticos cuando salen hablando, parece que te echan una bronca. Así que hay algo en esta cultura del comportamiento que todavía no he pillado, porque no la entiendo.

He llegado a Takayama y he salido a ver un museo abierto muy bonito donde había numerosas casas tradicionales de las que parecen una "A" y que se llaman gasshô-zukuri. Un paseo muy bonito viendo estas curiosas granjas que tienen el techo de paja, pero de un espesor tan grande que las protege de la nieve en invierno.

A la tarde he estado dando una vuelta por el pueblo, que tiene una zona de tiendas en los bajos de casas antiguas que es un verdadero placer de contemplar. Después me he acercado a un santuario llamado Yatai Kaikan, que me ha impresionado por la madera tan preciosa que tenía. En esta ciudad hay muchos tallistas de madera y lo que más me ha gustado ha sido, que con formas simples y en base a utilizar madera de un color natural, consiguen piezas impresionantes de todo tipo. La excepcional calidad de la madera es la clave para conseguir estas auténticas obras de arte.

Un maravilloso día en un bellísimo rincón y penetrando un poco en el Japón antiguo. Mañana tengo intención de acercarme a un valle donde hay muchas granjas gasshô-zukuri y continuar disfrutando de esta zona.

 

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28/09/2008

  Takayama / Ogimochi - Shirakawago (Japón)

 

Continúo en esta preciosa zona montañosa y hoy he ido en autobús a ver algo que es muy especial para los japoneses, las granjas gasshô-zukuri (manos unidas), que están en Shirakawago cerca de Ogimochi.

Aunque el nombre de éste último suene a mascota tecnológica, está declarado Patrimonio de la Humanidad porque es una muestra de cómo se luchaba contra los elementos en un área especialmente dura en invierno y cómo eran las construcciones que se hacían. Como hoy es domingo han venido legiones de visitantes, cada uno con su cámara y a los que me he añadido para ver si podía copiarles algo. Algunos traían un instrumental impresionante, que me recordaba a los fotógrafos que están detrás de las porterías en los campos de fútbol tomando instantáneas.

Pero aquí también existe después de todo, el profesional que cobra por sacarte una foto, aunque su trabajo se ha ¡¡¡ endurecido !!!, porque además de la suya, tiene que sacar otras tantas fotografías como cámaras le entreguen los clientes, y son muchas. Esto debe ser una norma establecida, porque en todos lo casos he visto el mismo proceder y me he acordado de que en Capadocia (Turquía), me encontré dentro de una cueva a un grupo de japoneses y el que les estaba sacando las fotos tenía más de una docena de cámaras colgando de un brazo. Entonces me pareció alucinante, pero ahora veo que era de lo más normal.

Shirakawago es una especie de museo al aire libre, en el que se ubican más de 100 granjas en una amplia zona, por lo que pasas varías horas recorriéndolo de forma muy agradable. Otro precioso y tranquilo día, con una temperatura bastante fresca y en el que he vuelto a disfrutar mucho de este país que cada día me gusta más.

Mañana vuelvo a coger el tren para ir a Kanazawa en la costa oeste. Quiero ver otro de los grandes jardines de Japón que tanto me gustan por su diseño tan cuidado y la combinación de piedras, flores, ríos y puentes. Los jardines en Japón al menos para mí, tienen una identidad propia y son muy diferentes a los que estoy acostumbrado a ver.

 

 

 
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29/09/2008

  Takayama / Kanazawa (Japón)

 

Tal como tenía previsto, me he desplazado en tren hasta Kanazawa. Al hacer un cambio de tren me he dado cuenta que en la ventanilla se confundieron y me dieron un billete para ayer, pero estos billetes que expiden son sólo para tener una reserva de asiento, porque con el pase en principio es suficiente para viajar, pero en vagones de "sin reserva". Así que he ido a uno de estos vagones y como no había casi nadie me he sentado en un asiento libre y no he tenido ningún problema. Hay que reconocer que esto del "Japan Rail pass " es una maravilla para hacer turismo, tanto por el precio como por el excelente servicio que da.

Enseguida me he dirigido a los jardines de Kenroku-en, que están considerados unos de los más bonitos de Japón, que junto al castillo forman un entorno idílico. Ambos están juntos en una colina dentro de la propia ciudad. Los jardines son realmente preciosos, tienen todo lo que hemos visto de los jardines japoneses: pequeños riachuelos que cruzan el parque, sobre los que hay pequeños puentes. Todo ello rodeado de una apabullante arboleda compuesta de árboles centenarios de todas clases, los cuales, muchos de ellos tienen apoyadas las ramas sobre estacas, porque en caso contrario su peso las partiría. Si ahora que no es una temporada buena para las flores, los jardines presentan esta exuberancia, ni me imagino lo que será en primavera. Después me ha acercado al castillo, que prácticamente es nuevo porque el original fue destruido. No obstante, tiene la característica curiosa de sus tejados blancos, dando la sensación de lejos de como si estuviera nevado.

Estas zonas estaban repletas de visitantes, pero cuando he atravesado la ciudad paseando por sus calles de vuelta al hotel, he visto poquísima gente. En algún momento circulaban estudiantes en bicicleta, pero en general e incluso en avenidas con bastantes tiendas no había casi actividad.

Un día diferente de los anteriores pero también muy bonito, aunque el tiempo no ha acompañado mucho para disfrutar al máximo de estos maravillosos jardines.

Mañana salgo para Kioto en mi ruta, con la esperanza de que no cambien las previsiones de buen tiempo para los próximos días y acercarme al monte Fuji para subirlo.

 

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30/09/2008

  Kanazawa / Kioto (Japón)

 

Kioto me ha recibido lloviendo y así ha estado durante todo el día. Según he visto la televisión en la zona sur y en Corea, ha debido haber problemas graves de inundaciones. Aquí la lluvia ha sido persistente y el pequeño paraguas que llevo desde Vietnam, no ha aguantado entero y he tenido que coserlo en varias ocasiones con mi "habilidad" y el kit de agujas e hilo que regalan en algunos hoteles. Así que veremos cuanto dura el débil remiendo porque mañana también está anunciado mal tiempo.

Todavía no he podido hacerme una idea de Kioto, salvo que es complicado y caro el tema del transporte, porque aquí también está repartido en distintas compañías y líneas diferentes, con pocas conexiones y teniendo que pagar cuando cambias del Metro a otra línea.

Como estaba lloviendo he querido centrarme en las visitas que menos molestase el tiempo, así que he ido a algunos templos en la zona sur y al barrio de las geishas al atardecer porque dicen que es cuando puedes tener alguna posibilidad de ver alguna cuando va al trabajo, cosa bastante difícil porque deben de quedar muy pocas. Pero he tenido la gran suerte de ver "una geisha auténtica", porque aunque se veían jóvenes que vestían quimonos, no quería decir que fuesen geishas. Con la que me he encontrado estaba muy bien preparada y supongo que iba a alguna cita, pues iba acompañada de su ayudante. Una imagen muy bonita, sorprendente en nuestros días y que da una muestra de lo sutil de la cultura japonesa y de la permanencia en el tiempo de ciertos estilos de vida.

Lo que más me ha gustado de los templos que he visto es su madera. Enormes postes de dimensiones descomunales soportan estructuras de grandes dimensiones, formando espacios abiertos. Techos, paredes y suelos en madera de color rojizo, brillante de suaves formas, tratada de una manera tan sofisticada que consiguen verdaderas obras de arte. El templo de Higashi-Honganji que estaba prácticamente empaquetado por obras de restauración, tiene el hall de madera de mayores dimensiones del mundo. ¡¡¡ Impresionante !!! lo poco que se podía ver.

Ahora tengo que volver al trabajo y terminar de poner a punto el paraguas, porque ¡¡¡ me niego a tirarlo y comprar uno nuevo !!! Lo único que tiene es que se rompe la tela que está unida a las varillas y hay que coserlo. Algo para mí muy complicado, porque entre lo que me cuesta enhebrar la aguja debido a mi mala vista y maniobrar sujetándola con mis dedazos, tardo una eternidad.

 

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01/10/2008

  Kioto (Japón)

 

Hoy he comenzado el día mal, pero después se ha arreglado hasta ser posiblemente el día más bonito de mi visita a Japón. He salido temprano dispuesto a comprobar si todo lo que se dice de Kioto es cierto y me gusta, porque ayer el tiempo lluvioso restó muchos puntos en mi apreciación.

Por la mañana el tiempo volvía a presentar mala cara y aunque no llovía estaba muy oscuro. He comenzado con el Palacio Imperial y cuando he llegado me han comunicado que era necesario apuntarse a un recorrido guiado y que hasta las 14 H. no podría hacerlo. Primera visita fallida y primer cabreo, así que he decidido olvidarme del palacio y continuar mi itinerario porque tenía otros muchos lugares por ver.

El siguiente destino ha sido el castillo de Nijo-jo, que es otra de las visitas obligadas en Kioto. He cogido la entrada y he accedido al interior en el que no se podía sacar fotografías, aunque también es cierto que no lo hubiera hecho, porque el contenido era salas con tatamis y paredes pintadas con motivos de paisajes japoneses de valor artístico, a lo que yo no le he encontrado ningún interés especial. Dentro de esta visita se recomendaba ir a los jardines del palacio de Ninomaru y cuando he llegado ¡¡¡ me he quedado boquiabierto !!! Allí estaba delante de mis ojos, el jardín japonés de mis sueños. Una autentica preciosidad a la que no le faltaba de nada. No es que hiciese falta recorrerlo para ir disfrutando de pequeños rincones bucólicos, sino que en una sola imagen el paisaje lo tenía todo. Como es natural he estado muchísimo tiempo disfrutando de esta vista y sacando fotos desde todos los ángulos y distancias. Después me he enterado que su diseñador fue un maestro de té y paisajista, llamado Kobori Enshû. Creo que a este señor le debieran haber dado un premio por esta auténtica obra de arte. Hasta el tiempo se ha puesto a mi favor y ha salido el sol, que ha permanecido durante el resto del día.

Uno de mis objetivos al venir a Japón era visitar los 3 jardines considerados más bellos de Japón, de los que he estado en 2. Éste, tal vez por sus pequeñas dimensiones, no estaba entre los elegidos, pero en belleza es inigualable. Creo que esta visita se me quedará grabada para siempre.

He continuado mi programa de visitas a templos y he ido encontrando jardines por todas las esquinas: Heian Jingu, Konchi-in y Tenjuan, y no he estado en más por falta de tiempo. Todos ellos con sus particulares y preciosas características, aunque para mí, no del nivel de belleza del de Ninomaru.

Un maravilloso día, posiblemente el que más he disfrutado en mi estancia en Japón, que ha comenzado con malos augurios pero que ha cambiado de forma radical, acompañándome hasta el buen tiempo.

Como las predicciones meteorológicas continúan siendo buenas para ascender el monte Fuji, mañana cogeré el tren con destino a Gotemba, para desde allí el viernes subir al volcán.

 

   
Reportaje de Kioto
Especial jardines de Kioto
 
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02/10/2008

  Kioto / Gotemba (Japón)

 

He abandonado Kioto para acercarme al monte Fuji y concretamente a la ciudad de Gotemba, desde donde salen autobuses con destino a la estación nº 5 del volcán y que es el sitio más común, desde el cual partir.

Durante todo el viaje ha hecho un tiempo estupendo, hasta que he llegado aquí y el Fuji estaba cubierto de una densa capa de nubes. Todavía no lo he visto, salvo desde el avión en una imagen irrepetible. No hay forma de que muestre la cara y mira que lo he intentado en repetidas ocasiones.

Pero ahí no acaba la cosa. Lo primero que he hecho al llegar ha sido acercarme a la Oficina de Turismo para preparar el viaje hasta dicha estación nº 5 y me han dado la noticia. "No es posible subir hasta la cima del Fuji porque está cubierto de nieve". Al oír esto no me lo podía creer y se lo he hecho repetir de diferentes formas por si lo había entendido mal, pero no, durante estas 2 semanas que he estado esperando para que mejorara el tiempo, ha debido estar nevando continuamente.

Después de pensarlo me ha parecido lógico y aunque normalmente en esta época suele poderse subir, esta vez la borrasca ha enfriado la temperatura en la montaña, con estas consecuencias. Está visto que estoy gafado con este tema que me hacía tanta ilusión, pero que se le va hacer. Lo que sí haré mañana es ir hasta la estación nº 5 y ver si tengo suerte y al menos puedo ver el volcán de cerca, aunque ya no lo tengo claro ni esto último, a pesar de que continúan las buenas previsiones meteorológicas. Subiré aproximándome hasta donde pueda, lo que me permita tanto el camino como el tiempo disponible, ya que también los horarios del autobús se han reducido a un solo servicio, tanto para ir como para volver al pueblo y el tiempo entre ambos no da para mucho.

Por lo demás Gotemba parece un pueblo fantasma, nada que ver con hace un par de semanas que estuve en coche aquí mismo y había atascos descomunales.

¡¡¡ A mal tiempo buena cara !!! Mañana veré la forma de disfrutar todo lo que pueda, pese a estas importantes limitaciones.

 

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03/10/2008

  Monte Fuji (Japón)

 

Parece que el Fuji y yo, tenemos una batalla montada. Me he acercado a la hora de salida del autobús a la estación y la primera sorpresa ha sido al intentar coger el billete. En la ventanilla me han dicho que sólo hay servicio los sábados y domingos. En la oficina de turismo no me dijeron nada de esto y además me dieron un papel con el horario. Primer cabreo del día y he decidido coger un taxi para no darlo por perdido. Además ya tengo billete de tren para mañana, así que no me voy a quedar más tiempo y las predicciones meteorológicas cambian para mañana.

He ido a la parada de taxis y por educación he dejado a un señor que cogiera el único que había, el cual, me lo ha agradecido muy efusivamente. Ha llegado otro taxi conducido por una mujer ( y con esto no quiero decir nada), y aunque no hablaba nada de inglés he conseguido explicarle que quería ir a la estación 5 para subir al monte Fuji, que por otro lado, es el sitio más famoso de este pueblo.

Había mucha niebla y después de unos 20 Km, ha parado el coche en un recodo y me ha dicho que allí era. Había un camino hacía arriba, el cual estaba vallado para que no se pasase. Yo no me lo podía creer, el sitio no podía ser ese y así se lo he hecho ver. Llevaba hablando por teléfono durante todo el viaje porque pienso que no sabía donde era el destino y yo no me he fiado de ella. ¡¡¡ Qué iba yo hacer allí !!! con una niebla de mil pares y además, después como volvía al pueblo. Por allí no pasaba nadie y no podía llamar a ningún taxi porque mi teléfono aquí no funciona. Me he enfadado y le he dicho que me volviera a llevar a la estación con la intención de dar con alguien que supiera dónde estaba la dichosa estación nº 5. Cuando volvíamos seguía hablando por teléfono no sé con quien y de pronto ha parado a la entrada de un cuartel militar. Se ha bajado y ha empezado hablar con el de la puerta. Éste se ha marchado y ha vuelto con un soldado occidental que me ha preguntado que es lo que quería. ¡¡¡ Qué cojones iba yo a querer, pues nada !!! perder de vista cuanto antes a aquella señora que tenía tanto de amable como de inepta. Así que he conseguido seguir el camino de regreso y he empezado a darle vueltas al coco, porque debido a mi experiencia en la nieve me ha parecido que la niebla estaba muy baja y que posiblemente arriba estaría bueno, así que he decidido alquilar un coche y andar a mi aire. Hay situaciones que hay que ir resolviendo sobre la marcha y el coche me daba libertad. He ido a la Oficina de Turismo, donde la misma señorita de ayer, a quien le he explicado lo que había pasado con el autobús y el taxi. Se ha lamentado con muchos gestos y me ha pedido disculpas, porque se le había pasado decirme lo del autobús.

Me ha dirigido a una oficina de alquiler de coches y allí he cogido por menos de 30 €, un coche pequeño, es decir, por menos de la mitad de lo que me ha costado el taxi, he tenido un coche para todo el día con navegador incluido. He vuelto por la misma carretera del taxi y he seguido hacia arriba hasta que de pronto, he salido de la niebla y me he encontrado de golpe con el volcán. Hay que decir que la mejor vista la tiene desde abajo, reflejándose en un lago o emergiendo por encima de los densos bosques, pero me he llevado un alegrón al poder verlo finalmente. También debo decir que nieve no he visto por ningún lado.

He llegado a una de las famosas estaciones nº 5, la correspondiente a Gotemba y era como lo que esperaba, un parking con restaurante y terrazas para disfrutar de las vistas. Sin decir nada, he comenzado a subir hasta donde me dejaran, el tiempo era bueno y no veía nieve. He llegado a la estación nº 6 y allí controlaban que no se siguiera subiendo, aunque realmente no he sabido la razón. Como el paisaje era tan precioso por encima de las nubes, he comenzado a rodear el volcán a media altura disfrutando muchísimo, porque había un sinfín de colores mezclados. Aquí el otoño ya ha llegado y muchas plantas presentaban los preciosos tonos amarillos. He conectado con otra subida en la que no había marcas de prohibición y durante 1 hora y media he estado peleando con la lava suelta. Costaba muchísimo dar el paso sin resbalar hacia atrás. He llegado hasta otra estación y allí he vuelto a ver marcas de prohibición del paso, por lo que he decidido no continuar y darme la vuelta.

Se me ha ocurrido de que al estar tan suelta la lava podía bajar medio corriendo/esquiando y he extendido el trípode de la cámara de fotos y a modo de bastón me he lanzado por la pendiente cuesta abajo, sin apoyarme prácticamente para no romperlo y ¡¡¡ ha funcionado !!! he bajado en 7 minutos lo que había tardado 1 hora y media en subir, aunque una vez abajo he pensado que había hecho una verdadera tontería por el riesgo que he corrido sin darme cuenta, más que nada, porque estaba solo.

Un maravilloso día en el que creo que hemos quedado en tablas en nuestra peculiar batalla. El Fuji no me ha dejado subir hasta arriba, pero yo lo he pateado por los flancos e incluso lo he ¡¡¡ humillado bajando !!! Creo que ha sido un justo premio a mi tesón, por cambiar la dirección de un día que ha empezado realmente mal, en base a pelear buscando soluciones alternativas.

Mañana cogeré el tren y marcharé de un tirón hasta Fukuoka en el sur de Japón, para desde allí, ir retrocediendo poco a poco durante los 12 días que me quedan.

 

 
 
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04/10/2008

  Gotemba / Fukuoka (Japón)

 

Hoy ha sido día de viaje. Me he desplazado a Fukuoka en el sur, a través de 3 trenes, 2 de ellos "balas", con los que he recorrido 1.200 Km en algo más de 5 horas, con algunas paradas y un transbordo de tren en una estación con 45 minutos de espera, incluidos. Así que poco que contar, salvo que me sigue pareciendo extraordinario el servicio, tanto en comodidad como en rapidez y puntualidad.

Cuando iba a la estación en Gotemba, he visto de nuevo el Fuji. El cielo estaba despejado y sólo lo he podido ver entre calles y tejados de las casas. Parece como si me despidiera en tono burlón, ya que el único día que se ha podido contemplar desde abajo, desde donde las imágenes son las más bonitas, yo me marchaba de allí acarreando mi equipaje entre calles.

Mañana a primera hora vuelvo a coger el tren hasta Kumamoto, desde donde tengo intención de acercarme a la zona de Aso-san, donde hay una gigantesca caldera volcánica.

 

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05/10/2008

  Fukuoka / Kumamoto (Japón)

 

Aunque hoy ha estado lloviendo durante una buena parte del día, he disfrutado de esta ciudad que con buen tiempo tiene que ser una gozada de visitar. Me he desplazado a los sitios en un tranvía muy antiguo, que no era turístico, sino que formaba parte de la red de transporte local porque no hay Metro.

Kumamoto tiene varias atracciones turísticas y como sólo tengo un día para visitarla me he centrado en los 3 puntos más importantes y que están bastante céntricos.

El castillo de Kumamoto-jo, es una de las mejores reconstrucciones que se han hecho en Japón y me ha recordado al castillo de Matsumoto, no sé si porque los 2 terminan en "...moto", aunque es un final de palabra muy común en Japón. Después me he acercado a un antiguo poblado de samuráis llamado Gyobutei de Hosokawa, el cual tenía los mejores interiores de casas japonesas que he visto, incluso con algún pequeño jardín entre ellas.

Una maravilla las líneas tan simples y rectas de los innumerables listones de madera con papel, utilizados en las clásicas mamparas correderas para dividir los espacios y que dan una sensación de limpieza y tranquilidad. Hasta me he encontrado a una señora con quimono en una sala y que era otra visitante como yo, lo que ha terminado de dar una imagen auténticamente japonesa al lugar.

Por último, he vuelto a coger el tranvía y he atravesado la ciudad "a paso de tranvía", que después de haber llegado en un tren "Shinkansen", me ha resultado algo sorprendente que todavía queden estas reliquias aquí. Ha parado de llover cuando llegaba a los jardines de Suizenji-Kôen y cuando he entrado me ha sucedido lo mismo que en el de Ninomaru de Kioto, que vas sin tener un interés especial y te quedas boquiabierto de la imagen que te encuentras. Bellísimo, sería el calificativo más adecuado para definir este entorno que casi está a la altura del de Kioto. He disfrutado durante un par de horas recorriéndolo 2 veces y parándome continuamente para observar el diseño y el perfecto cuidado de hasta los más pequeños detalles. Hasta los peces, más que carpas parecían "meros" de lo grandes que eran.

Otro precioso día y otro de los "grandes jardines japoneses" grabado en mi memoria para siempre.

Mañana iré a la zona de Aso-san, para ver un volcán que parece ser que todavía está activo y en función de la intensidad de los gases que emana, se puede subir o no.

 

 
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06/10/2008

  Kumamoto / Aso-san (Japón)

 

Algo tienen los volcanes de Japón en contra de mí. Primero el Fuji y ahora el Naka-dake en la caldera volcánica de Aso-san. He ido a primera hora de la mañana en tren desde Kumamoto y cuando he llegado al teleférico que sube, me han dicho que no era posible hacerlo, por el índice de toxicidad de los gases que estaban saliendo. No es que cambie dicho grado, sino que depende de la fuerza y dirección del viento puede afectar a quienes están en la cumbre.

Y como es natural, ¡¡¡ me tenía que tocar !!! Está claro que los volcanes de Japón no están contentos con mi visita y ponen todos los impedimentos a su alcance para que no los suba.

Pero también me lo podían haber dicho cuando he cogido el autobús desde la estación, porque ya lo tenían que saber. Los controles los hacen a diario, por lo que no les ha podido coger por sorpresa. Claro, pero con el montaje que tienen entre museo, varios restaurantes y multitud de tiendas de souvenirs, ¡¡¡ quien iba a ir !!! sabiendo la situación.

Hasta en Japón, donde el respeto entre personas es la base de toda relación y miran con lupa el comportamiento ajeno, todo lo relacionado con el turismo no escapa a la falta de escrúpulos para manejar situaciones que no interesa perder. Eso si, siempre legales, porque no se miente, sólo se les "olvida" avisarte, cuando no interesa "el mensaje" a dar.

Cuando me han dicho la causa por la cual no podía subir, ni me he planteado saltarme la prohibición, por el riesgo que podía entrañar y que no era ninguna tontería, así que me he dedicado a pasear por la zona sacando algunas fotos y retrocediendo por el monte hasta el museo que estaba a unos 3 Km.

El museo era muy moderno y con bonitas instalaciones, en las que podías ver imágenes de la actividad del volcán en real, pero no es lo mismo. Sentirse uno allí arriba debe ser una sensación diferente que el verlo en una pantalla, aunque ésta sea panorámica.

Han echado una película del volcán, pero más parecía una venta promocional turística de la zona, que una explicación divulgativa del fenómeno de su creación y actual situación, que tenía que haber sido muy interesante, porque ha habido no hace tantos años varios muertos por erupciones y ésta es la caldera más grande activa en el mundo.

A la tarde me he vuelto a Kumamoto, con la sensación de no haber aprovechado al máximo la visita a este volcán, que por las fumarolas que se veían desde abajo y las fotos que se exhibían, es realmente impresionante.

Mañana empiezo el retorno hacia el norte con la primera escala en Hirosima.

 

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07/10/2008

  Kumamoto / Hirosima / Fukuyama / Tomonoura (Japón)

 

Si ayer tuve la sensación de no aprovechar el día lo suficiente, hoy ha sido todo lo contrario. Me he desplazado cerca de 550 Km en 3 trenes y un autobús, he paseado por Tomonoura (un pueblo de pescadores) y he estado en el castillo de Fukuyama.

Esto sólo se puede hacer en Japón, donde la infraestructura y la organización del transporte llega a límites de la perfección, junto con servicios adicionales de hospedaje cercanos a las estaciones de tren.

He salido de Kumamoto a las 8:30 h. de la mañana y he llegado a Fukuoka las 9:50 h. (180 KM). A las 10,05 h. cogía el Shinkansen llegando a Hirosima a las 11:15h (280 Km). He ido al hotel que tenía reservado, a dejar el equipaje y a las 11:45 cogía otro tren de nuevo con destino a Fukuyama, llegando a las 12:15 h. (70 Km). Y por último, he cogido un autobús a las 12:30 h. llegando a Tomonoura a las 13:00, (20 Km).

Tomonoura es como un oasis en el desierto. Dentro de la frenética vida del país, de prisas y comer de pie, aún quedan lugares donde pasear con tranquilidad, pescar y dejar correr el tiempo a ritmo pausado. En la costa del mar interior puedes disfrutar de unas horas diferentes, descubriendo pequeños templos que parecen escondidos, teniendo incluso en ocasiones que atravesar patios que parecen particulares para llegar hasta ellos.

Cuando volvía en autobús a Fukuyama, he visto el primer "altercado" en Japón, por llamarle de alguna forma. Cuando hemos llegado a una parada, el conductor que por su corpulencia parecía más un "luchador de sumo", ha comenzado a hablar en alto bastante educadamente. Yo le veía a través del retrovisor y he pensado que algo había hecho mal y se dirigía a mí, pero me ha extrañado que me hablara en japonés. El caso es que seguía hablando cada vez en tono más alto y no abandonaba la parada. Hemos estado un buen rato así y yo no sabía qué hacer. Le hacía señas por si era a mí a quien se dirigía, pero continuaba hablando sin parar, hasta que un señor que iba detrás mío y que yo no había visto, se ha levantado y dirigido hacia el conductor. Por lo que he entendido, debía ir comiendo algo y eso debe estar prohibido y aunque el señor también educadamente le decía que no era así, e incluido ha implicado a otros viajeros para que le ayudaran, éstos se han puesto a favor del conductor y ha terminado echándole del autobús, previo pago del ticket de las paradas recorridas. Eso si, todo sin levantar la voz. Tal vez porque "el luchador de sumo" imponía respeto y no necesitaba alterarse para que se le obedeciera. Está claro que en este país hay que andar con mucho cuidado de no transgredir las normas, porque son tan educados como inflexibles. Hemos continuado el viaje y de pronto el conductor ha pegado un frenazo y ha parado. Hemos estado esperando allí un par de minutos y yo de nuevo he pensado que tendríamos otro problema y que el chofer esta vez, sí que se iba a cabrear. Pero no, se trataba de esperar a que llegara una señora que venía andando toda preocupada por coger el autobús y a quien amablemente se ha dirigido "el luchador de sumo", indicándole que estuviese tranquila. En nuestro país, ambas situaciones seguro que se hubiesen ¡¡¡¡ tratado de forma muy diferente !!!!

Un bonito día que ha dado mucho de sí. Mañana iré a ver la isla de Miyajima que está considerada como otro de los grandes paisajes de Japón.

 

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08/10/2008

  Hirosima / Miyajima / Hirosima (Japón)

 

He acertado en seguir las predicciones del tiempo y dejar para hoy la visita a Miyajima. El día ha sido espléndido, tanto por el sol que ha lucido como por los sitios en los que he estado. Desde las 9 de la mañana hasta las 6 de la tarde, sin parar de andar, y así he terminado, ¡¡¡ derrengado !!!

La isla de Miyajima más que por su belleza en sí, lo que tiene es que de una parte, posee la imagen más fotografiada de Japón, el "torii flotante" (Puerta de entrada a un santuario sintoísta), que tantas veces hemos visto y que se utiliza como icono del país. De otra, la situación geográfica de la isla y su orografía, permite subir al monte Misen y tener una de las 3 mejores vistas de Japón. Realmente bellísimo el paisaje que he contemplado, después de subir por un camino precioso que atravesaba algunos santuarios que parecían de película.

A la tarde he vuelto a Hirosima y aunque no suelo ser muy dado a visitar escenarios tristes, he ido a la zona donde cayó la bomba atómica, cuyas ruinas han quedado como testimonio de la ¡¡¡ barbarie !!! cometida. El lugar impone, sobre todo porque se respira algo especial, una sensación de incomprensión, respeto, reconocimiento y recuerdo a las víctimas en su mayoría inocentes, todo unido. A la orilla del río he podido contemplar a 2 jóvenes que estaban solas con sus guitarras, cantando dulcemente en dirección a la cúpula representativa, formando una imagen realmente que impresionaba.

Por último y aprovechando un atardecer precioso, me he acercado casi corriendo hasta el castillo que está en un bonito emplazamiento, muy cuidado y donde he podido ver además una preciosa puesta de sol.

Un día perfecto en todos los sentidos al que me apunto para que se repita muchas veces.

 

 
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09/10/2008

  Hirosima / Okayama (Japón)

 

Hoy he cumplido mi objetivo de ver los 3 jardines considerados como los más bonitos de Japón. Ya había estado en 2 de ellos, el de Mito, el de Kanazawa y con el de hoy completo la lista. Debo decir que éste sí que merecía esta distinción. Llamado Korakuen fue terminado en 1700 y es fiel al periodo Edo. Ha sido una maravilla visitar esta preciosidad y he estado mucho tiempo paseando y admirando todos los detalles. Como ha llegado la hora de comer y no había mucho donde elegir, me he decidido por la "maravillosa caja de la foto", que estaba compuesta por: pescado, pollo, arroz, setas, verduras, gelatina, y no sé cuantas cosas más que no conocía, pero ninguna dulce, a pesar de su apariencia. La verdad es que cuando tengo hambre, soy capaz de "comer lo que me echen" y ésa es una buena cualidad cuando viajas, porque nunca sabes con lo que te vas a encontrar. De cualquier forma, estar sentado tranquilamente con la comida japonesa y con la visión del jardín ha sido estupendo.

Después me he acercado al castillo y he tenido la agradable sorpresa de que había un grupo de músicos que tocaban música tradicional, acompañados de 2 señoritas que danzaban al ritmo pausado y de movimientos tan lentos que tienen estas danzas. Una bonita representación con el castillo como telón de fondo, sentado en los jardines de la entrada y disfrutando del folklore japonés. Aunque yo no soy dado ni entiendo de este tipo de arte tradicional, ha sido ¡¡¡ todo un regalo !!! para mis sentidos, porque me ha hecho sentirme realmente inmerso en otra cultura muy diferente de la mía. Tal vez, al estar solo, es más fácil tener estas sensaciones.

Un día también muy agradable, el de hoy. Con un tiempo tan bueno, estas visitas se disfrutan mucho más. El sol ha aportado luminosidad al jardín de Korakuen por lo que estaba al máximo de belleza, dando realmente una imagen espectacular.

 

 
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10/10/2008

  Okayama / Himeji (Japón)

 

En 20 minutos y a 285 Km hora he realizado el desplazamiento entre Okayama y Himeji. Un minuto después dejaba las maletas en el hotel y salía a visitar las 3 atracciones principales de esta ciudad.

Primero me he dirigido a una colina que estaba a 8 Km llamada Shoshazan, en la que se sitúan los templos Engyoji. Un complejo de edificaciones repartidas por un denso bosque y que lo que más sorprende son sus grandes dimensiones y los enormes postes y piezas de madera utilizadas. Es un lugar de culto al que muchos japoneses se acercan para pasar el día, paseando por el bosque, rezando en sus templos y comiendo en familia. Este entorno de bosque y santuarios perdidos fue utilizado en la película de "El último samurai", para rodar algunas escenas.

Al mediodía he vuelto a Himeji y después de comer me he acercado a su famoso castillo que es según dicen el más grande y mejor conservado de Japón. A mí personalmente, el que más me ha gustado ha sido el de Matsumoto, que aún siendo de menores dimensiones, el entorno de su ubicación y reconstrucción, tanto exteriormente como de su interior era magnífica.

Había bastante gente, como en todos los sitios que por el motivo que sea han adquirido fama, aunque a veces pueda parecer que ésta responda a motivos muy subjetivos.

A continuación he entrado en los jardines de Kokoen, en los que por el contrario no había nadie y ha vuelto a ser otro de los grandes descubrimientos. Aunque en la guía de Lonely Planet lo recomiendan, lo hacen por su cercanía al castillo y como complemento a éste. Para mí ha sido al revés, el complemento ha sido el castillo y la estrella, los jardines.

Tal vez porque el otoño ha comenzado ya y había cantidad de árboles con tonos dorados repartidos entre otros de color verde fuerte, creándose un entorno de contraste de colores, pero el caso es que ha sido realmente estupendo poder pasear durante mucho rato, prácticamente solo y contemplando la multitud de bellos rincones formados por los riachuelos y estanques. Este jardín por su configuración es para recorrerlo y aunque no tiene una vista panorámica de todo su contexto como el de Okayama, iba descubriendo pequeños paisajes idílicos que me dejaban impresionado por la maestría de su diseño. Se nota que una de las cosas que más ilusión me hacía de este viaje, era disfrutar de sus jardines y desde luego, ha sido una de las cosas que más me ha gustado de Japón.

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11/10/2008

  Himeji / Kobe / Himeji (Japón)

 

Hoy he ido a pasar el día a Kobe. Esta ciudad fue la que más sufrió los efectos del terremoto de 1995, con la pérdida de más de 6.000 personas. En el puerto ha quedado una pequeña zona sin reconstruir como testimonio de la catástrofe.

Aunque Kobe no tiene grandes ni reconocidas atracciones, el día ha sido muy agradable, con bastante buen tiempo y suave temperatura. He subido en el teleférico de Shin-Kobe a lo alto de la colina sobre la que se desparrama la ciudad. Había una preciosa vista del puerto y contaba con un inmenso jardín estilo europeo con invernaderos muy modernos y multitud de plantas. Hay que reconocer que a pesar de no ser la época adecuada para las flores, el jardín estaba muy bien dotado, pero ¡¡¡ zapatero a tus zapatos !!! el diseño del entorno era más bien mediocre. Con las maravillas que hacen con sus jardines japoneses y lo bonitos que son, se empeñan en crear entornos que no dominan y les quedan como a los franceses las fuentes, es decir, una burda realización.

Cuando he bajado me he dirigido a Sorakuen, que es un jardín japonés; y éste sí que estaba bien, a pesar de estar embutido entre casas. El color rojizo del otoño le ayudaba formando contrastes de colores y no tenía nada que ver con el que acababa de estar.

He pasado un buen rato y he tomado dirección al puerto donde he comido. Debo decir, que me ha extrañado el siguiente tema: con lo que son los japoneses en lo referido al respeto hacia los demás, en el tema del tabaco se saltan la educación y ya he comido 2 días seguidos con vecinos de mesa, que me han atufado con el humo de sus cigarros. Supongo que no estaría prohibido fumar, pero si tanto alardean de su educación podían ponerla en práctica al menos mientras se come, ¡¡¡ que es cuando más jode que te ahumen !!! Así que "no es oro todo lo que reluce", porque no son tan respetuosos en temas relacionados con: explotar al turista ocultándole información sobre los servicios en funcionamiento y ahumarlo con los cigarros mientras come.

Dicho esto, en el resto de situaciones la amabilidad sigue siendo exquisita, hoy simplemente estaba mirando un mapa para saber por dónde tenía que salir de la estación del Metro y se me ha acercado un señor que iba con su maleta, preguntándome si me podía ayudar y me ha acompañado un trecho indicándome la salida. La verdad es que no te sientes un extraño en este país, porque tienes continuamente la sensación de que eres bien recibido. Te pasas el día diciendo: "arigato" (gracias) y konnichiwa (cuando te cruzas con alguien).

Por la tarde he estado en Chinatown que al ser sábado estaba abarrotada de gente. Había grupos musicales de jazz y música clásica amenizando a los transeúntes y creando un gran ambiente.

Mañana continuaré viaje con dirección a Osaka, para visitar esta importante ciudad en estos últimos días que me quedan en Japón.

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12/10/2008

  Himeji / Osaka (Japón)

 

He cubierto otra etapa hasta Osaka. Esta es una de esas ciudades que sin tener nada especial en cuanto a lugares de verdadero interés, siempre se visita porque hemos oído hablar de ella en relación a la historia de Japón. Ciudad muy conocida por su famoso castillo, también restaurado y en contraste con los rascacielos de sus actuales modernas avenidas.

He llegado como viene siendo habitual en tren y me he trasladado a un hotel de los llamados "cápsula", o eso creía yo cuando lo reservé por Internet, porque la referencia que venía era de tener las habitaciones tan pequeñas y situadas como los nichos refrigerados de los tanatorios. Quería probar también este tipo de hoteles, que por otro lado no pueden tener las habitaciones mucho más pequeñas que las de los que he estado, pero la forma en que están situadas como ventanas de los nichos de un "camposanto" me intrigaba. El caso es que el hotel de "cápsula" nada, eso sí, el nombre es "Hotel Capsule Namba" y en Internet estaba considerado entre éstos, incluso había fotos que luego no se corresponden con la realidad. Pero como ya lo había pagado, no he tenido más remedio que quedarme, a pesar mío. Parece que los hoteles realmente "cápsula", sólo hay en Tokio.

Cuando iba hacia el castillo que es visita obligada, he ido a coger un Metro y me he situado en una fila que no había casi nadie, mientras que las demás estaban llenas. Me ha extrañado que los inventores del " no invadas mi espacio ", se apelotonasen habiendo sitio en otras filas. He mirado a mi alrededor convencido que algo estaba haciendo mal, porque en Japón te pasas el día preguntándote continuamente si vas cumpliendo las reglas. El caso es que no las estaba cumpliendo, he visto que había en el suelo un mensaje " sólo para mujeres" y es que no me acordaba que en este país, tan desarrollado, educado, respetuoso y todo lo demás, el tema del sexo y del acoso en el transporte público le ha llevado a tomar este tipo de medidas. Increíble pero cierto, me ha recordado a Egipto cuando Carmen, mi mujer, se tuvo que sentar en la parte delantera de un transbordador porque también era sólo para mujeres y no precisamente por temas de acoso. La realidad es que al final por los motivos que sean, los países desarrollados terminan comportándose como los subdesarrollados. Así que ya van 3 los temas en que les he pillado a los japoneses que no cumplen con su ¡¡¡ gran respeto !!! por los demás: el turismo, el tabaco y el sexo, y poco a poco, seguro que siguen saliendo más cosas.

Por lo demás, el día ha transcurrido sin pena ni gloria y mañana me marcharé de nuevo a Kioto, para terminar de ver algunas cosas que me quedaron pendientes en mi rápida visita anterior.

 

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13/10/2008

  Osaka / Kioto (Japón)

 

De nuevo estoy en Kioto. He llegado en 15 minutos desde Osaka y continúa el buen tiempo. Hoy me tocaba visitar la zona norte, que como el resto de Kioto tiene muchos templos que ver. Me he centrado en 2 de ellos: Ginkakuji y Kinkakuji, con nombres muy parecidos pero muy diferentes en su configuración.

Ginkakuji me ha decepcionado porque su templo estaba totalmente "empaquetado" y en plena restauración. A pesar de ello había una multitud de visitantes que abarrotaban el recinto, impidiendo prácticamente el circular. La verdad que no he sabido reconocer la importancia del lugar, salvo que históricamente el shogún Ashikaga Yoshimasa lo terminó en 1482 y pretendió cubrirlo de plata, aunque nunca se hizo. Es un templo Zen y en sus jardines hay unos conos de arena que parecen simular montañas sobre lagos. Lo que sí había y muchas, eran tiendas de souvenirs, lo que quiere decir que es muy visitado, aunque no entiendo el motivo de tanto interés, ni he podido entresacarlo de la información que me han dado.

Después he cogido un autobús para ir a Kinkakuji, que es un templo dorado sobre un estanque precioso y que lo hemos visto muchas veces representado, porque es uno de los monumentos más conocidos de Japón. Este fue un palacio de retiro para el shogún Ashikaga Yoshimitsu y el entorno es realmente bello y muy fotogénico: templo dorado, estanque y preciosos jardines. Aquí sí merecía la pena venir.

Después he intentado ir a ver los jardines de Shosei-en, pero cuando he llegado eran las 4 de la tarde y habían cerrado. Como el resto de lugares, por la hora, también estaban cerrados, he decidido continuar buscando por las tiendas de la calle más comercial de Kioto, "un torii, puerta de entrada a un templo sintoísta", que es una imagen que me parece muy bonita y un icono representativo de Japón, pero no ha habido forma. LLevo todo el mes buscándolo y no he encontrado ni un solo sitio que lo vendan, ni me dan ninguna pista donde buscar. Mañana que iré a Nara y como es una gran zona de templos, lo intentaré de nuevo.

 

Actualización reportaje de Kioto
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14/10/2008

  Kioto / Nara /Kioto (Japón)

 

Japón me despide pasado por agua. Hoy ha llovido como no lo había hecho desde que llegué hace casi mes y medio. Sin embargo, no me quejo del tiempo que he disfrutado durante toda mi estancia. Salvo aquellos días de espera para subir al monte Fuji, el tiempo y la temperatura en general ha sido muy agradable. A partir de hoy, parece ser que la cosa cambia radicalmente, ha bajado la temperatura y el día ha sido otoñal.

Eso ha desmerecido la visita y yo no he encontrado Nara a la altura de la información que tenía. Con 8 templos declarados Patrimonio de la Humanidad por su valor histórico, eso define la calidad el lugar, aunque yo no lo haya apreciado. Primero he ido al templo de Kofukuji y realmente no he visto nada que mereciese la pena, después me he acercado al de Todaiji y éste sí que merecía la pena. El templo con la mayor estructura de madera del mundo. Ya me había fijado y comentado las enormes piezas de madera que se ven aquí en Japón y lo bien trabajadas que están, pero la enormidad de éste que alberga en su interior un Buda de bronce y oro de 16 metros de alto, junto con otras grandes tallas de madera realmente asombrosas, se sale de los límites de lo normal.

He continuado el paseo hacia el santuario de Kasuga Taisha, que lo que más me ha gustado es el entorno boscoso en el que está ubicado, formándose imágenes surrealistas. La lluvia y el contraste de luz ha creado una bella imagen que he captado con mi cámara. Aunque realmente nunca se sabe lo que te va a salir, esta vez parece que ha habido suerte y he plasmado realmente lo que estaba viendo.

Como ha llegado la hora de comer y estaba completamente calado, he optado por volver a la ciudad. Menos mal que previsoramente me había puesto las botas de monte y el anorak. También siempre llevo encima el paraguas de Vietnam que todavía aguanta, pero que es más la sensación que da, que lo que realmente cubre. Lo único que hace es taparte la cabeza, porque el resto del cuerpo se te empapa.

Mañana abandono Japón con pena, porque realmente he disfrutado mucho en este país.

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Resumen

 

Durante más de 1 mes he estado moviéndome por diferentes lugares del país. Dos de las cosas que se me han quedado grabadas son: la limpieza en todos los aspectos y el comportamiento tan exquisito de los japoneses, atentos con el visitante y dispuestos a ayudarle en todo momento, como si quisieran mostrarle su gran respeto y educación por los demás.

He visitado infinidad de templos, entre los que destacaría los de Kioto, Nikko y Nara, algunos preciosos parques nacionales como los de Fuji, Miyajima y Matsushima, y jardines, ¡¡¡muchos maravillosos jardines de diseño japonés!!! Los 3 más reconocidos del país en Kanazawa, Mito y Okayama, y el que más me ha gustado, el de Ninomaru en Kioto.

Un país que recomiendo visitar para conocer de primera mano una cultura diferente, con costumbres que en principio resultan chocantes y a las que cuesta un poco acostumbrarse, pero que un tiempo después, compruebas que son normas racionales de convivencia en un país superpoblado y con muy poco espacio físico para vivir.

El país más desarrollado de los que conozco. Su agitada forma de vida en las grandes ciudades, contrasta con la pausada existencia de sus pocos pueblos de montaña. Grandiosas infraestructuras y un sentido de la organización perfecto, hacen posible convivir tantos habitantes en tan reducido espacio, con una de las mayores calidades de vida del mundo.

Japón es un país al que mirar porque de él se puede aprender mucho y sobre todo, marca un prototipo de ciudades a las que de forma segura nos vamos acercando. Todo es pequeño, minihabitaciones, coches utilitarios, restaurantes con mesas compartidas y hasta las raciones de comida son pequeñas.

Se han superado con creces las expectativas que tenía para este viaje. He cumplido casi todo los objetivos que me había marcado al venir y he disfrutado muchísimo de una de sus principales atracciones para mí, sus jardines. Esos pequeños edenes creados por el hombre para concentrar todo lo que la naturaleza nos ofrece, con un estilo peculiar y con una belleza difícil de igualar.

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